lunes 21 de febrero de 2011

LA CRÍTICA Y PREJUICIOS

Si hablamos mucho criticando y prejuzgando las palabras y acciones de otras personas, es porque a aquellas personas les estamos dando un inmenso poder en nuestra mente y en las mentes de quienes nos escuchan criticar. Es decir, que si no podemos quitarnos de la mente lo que dicen y hacen otras personas, es porque verdaderamente son muy poderosas en nuestra vida.

Moraleja: En boca cerrada no entran moscas.

Si verdaderamente aquellas personas están equivocadas, reflexionemos en silencio y caso cerrado. Es preferible ser cautos y reflexivos. No demostremos abiertamente nuestras debilidades haciéndonos parte de las debilidades de los otros.

Es preferible hablar enalteciendo las buenas palabras y acciones de las otras personas, porque eso sí, enaltece nuestro espíritu…

domingo 6 de febrero de 2011

BLASFEMIA Y MALDICIÓN

El Blasfemar y el Maldecir.

El blasfemar, maldecir, condenar y prejuzgar en forma recurrente, puede obedecer al desequilibrio emocional e intelectual de un individuo y que en la mayoría de los casos, resulta ser una persona muy iracunda. Exacerbado aquel individuo por sus impulsos que están lejos de la cordura, no le permiten exponer con serenidad y moderación sus puntos de vista frente a los demás, y tampoco logra tolerar y aceptar a aquella persona que piensa y actúa en forma distinta. El discurso, conversación o diálogo puede ser de cualquier naturaleza en donde se ven estos casos del individuo que demuestra su debilidad en las conversaciones de la sociedad y sobre temas políticos, de religión, de la familia, de tendencias de género, etc., etc.

Es común, observar a aquella persona iracunda que blasfema y condena recurrentemente a una tercera persona ausente en un diálogo que realiza con una o varias personas presentes, y a sabiendas que alguna de las que están presentes es amiga, familiar, o es alguien que piensa con tolerancia o parecido a aquella que está ausente, sistemática, consciente o inconcientemente está atacando indirectamente también a la persona que está presente escuchándola. Es decir, en cierto modo esta persona está descargando o depositando su furia atacando a la o las personas presentes según sea el caso.

Pero, ¿qué puedo hacer cuando me embarga una situación así, en la cual los demás se han dado cuenta de mi debilidad? Porque incluso cuando yo tengo la razón de mis puntos de vista que expongo, lo echo todo a perder por mis arrebatos de cólera.
Sucede que, en esos momentos yo no me doy cuenta de lo que me embarga y por lo general se apodera de mi ese fuego interior incontrolable levantando la voz y golpeando la mesa por mi violencia frente a los demás… quedando en el ambiente… no una sensación agradable, solidaria y constructiva, más bien, puro fulgor, rabia y rencor. En realidad, habría preferido un diálogo ameno, constructivo, entretenido, sabio y amigable, que dejarme llevar por mis impulsos de mi debilidad psicológica…

Para poder entender lo que nos sucede, debemos reconocer y admitir de que en diversos grados y magnitudes, en todos nosotros existe ese algo que se llama ira y sus derivados y vicios asociados, y que va a depender del nivel de madurez alcanzado por una persona para poder entender y comprender a aquellos defectos psicológicos y para así poder lograr una vida equilibrada, armoniosa, de tolerancia y de felicidad con quienes nos rodean. En tal sentido, muy diferente va a ser el resultado de aquella persona cuando exponga lo esencial de sus puntos de vista, con serenidad y con el respeto que merece aquel que piensa diferente. Así, aquella persona controlada y equilibrada, logrará sabiamente un mayor efecto en los demás con aquella exposición o diálogo que desea mostrar o enseñar a quienes lo rodean o escuchan.

Origen: De Perspectiva Distinta XQ4TMU

viernes 3 de diciembre de 2010

¿EXISTEN LOS ENEMIGOS?

¿Existe el enemigo?

En la inconciencia de Valores Éticos y Morales, sí existen.

Quien asuma con dignidad el verdadero valor de la Moral, no puede tener enemigos.

Quien comprenda lo profundo de lo Ético, no puede tener enemigos eternamente.

Que éste me miró feo, que este otro me dijo tal cosa, que fulano hizo tal cosa… son sólo malos hábitos de las costumbres sociales y de la inmadurez de las personas.

Lo que está en lo profundo del corazón de un ser humano no admite dualidades, no admite polarización, no admite rivalidades, no admite el discriminar, no admite el negar la vida de un semejante, no admite el prejuzgar, no admite hipocresías y el doble estándar…

El miedo y temor, la inseguridad y debilidades de un individuo a consecuencia de sus problemas psicológicos, mentales e intelectuales, le hacer ver a cada momento a potenciales enemigos…

De “PERSPECTIVA DISTINTA XQ4TMU” ©copyright

lunes 31 de agosto de 2009

¿Sé leer lo que leo?

¿Cuántas personas asimilarán lo que leen?

¿Seré una persona culta y educada con tan sólo leer bibliotecas?

A veces puedo pensar o decir “soy importante e inteligente por saberme una biblioteca de memoria y con sus títulos, nombres, autores, fechas, biografías, textos y frases”

¿He asimilado esas bibliotecas de datos en mi forma de ser y proceder, o solamente he acumulado conocimiento intelectual para llevar una vida profesional y social?

¿Qué significará el discernimiento propio?

¿Qué es percepción de las cosas de la vida?

¿Qué significa, cuando dicen, experimentar el conocimiento?

¿Qué es la mayéutica? ¿Acaso es mayonesa neumática?

¿Qué significado tiene para mí la autenticidad humana?

¿Será preciso reflexionar sobre todo eso, o solamente lo que leo lo hago para acumular datos y también entretenerme y destacarme socialmente?

¿Acaso digo o pienso? “Lo que dicen los libros es la verdad; y por ellos me guío al pie de la letra.

¿Será mejor que diga al pensar? “Asimilo lo que leo, reflexionando y sacando mis propias conclusiones”. Sí, porque si leo algo de memoria, soy un memorión; y si me guío al pie de la letra, sobre lo que escribieron otros mortales, tan defectuosos como yo ¿en qué habré podido avanzar en forma personal?

Creo que es mejor, reflexionar, discernir, analizar, meditar, concluir, calcular, entender, comprender y experimentar, sobre lo que puedo leer.

Reafirmando y puntualizando todo lo que está escrito que he leído y que está certificado e investigado por un mortal ¿cómo podré discernir con propiedad sobre un tema que experimentó otra persona?

¿Cuántas veces me he apropiado de una frase o tema que escribió o experimentó otro individuo? Y es más, y ni siquiera aquello lo comprendo del todo, porque lo digo casi mecánicamente sin pensar.

Escuchamos a menudo: Es que tal persona o personaje dijo tal frase ¿y qué frase, por modesta que esta sea, hemos originado nosotros?

¿Acaso, podrá ser tiempo de que alguna vez experimentemos en nosotros mismos y simplemente a partir del reconocimiento como autenticas individualidades humanas?

Si porque, el llenarnos de datos, estadísticas, comentarios y tanta información sin alguna reflexión y comprensión, pasamos a ser autómatas y como un simple computador que lo llenamos de datos; y el computador, no tiene la capacidad de discernir por sí solo; no sabe que sabe; no sabe lo que es discernimiento propio; tampoco sabe lo que es tener conciencia; menos, intuición, percepción, autoconocimiento y mayéutica.

Las bibliotecas, son muy necesarias para conformar la educación, enseñanza, profesión, cultura, esparcimiento y recreación de las personas; siempre y cuando se extracte y asimile de ellas, valores y virtudes; y no solamente… “beneficio y comodidad de la ignorancia”.

El discernimiento propio y mayéutica en una persona, es como vivir en el instante de ahora; y no únicamente como una frase simbólica que alguien dijo hace siglos, sino que en el percibir y alumbrar algo nuevo y sin saber ni pensar si está o no en la biblioteca; porque al vislumbrar aquello, está en la conciencia y en el espíritu de la persona humana...

Continúan estos temas...